INGREDIENTES:

PANCETA DE CERDO

ACEITE DE GIRASOL.

ELABORACIÓN:

Cocinar el torrezno a 250º en el horno y a poder se con grill para que la corteza suba, durante 25 min aproximadamente.

Después se sacan para freirlos en sarten. ( Se pueden dejar refrigerados para cualquier ocasión ).

Coloca los torreznos con la piel boca abajo sobre una sartén y cúbrelos con aceite de girasol a media altura:

la piel debe quedar totalmente cubierta por aceite.

Enciende el fuego a baja potencia y deja que el aceite se vaya calentando.

Poco a poco se irán formando burbujas en la corteza, que tiene que levantarse del todo,

hasta que quede completamente hinchada. El tiempo en el que se logra esto es muy variable

y puede ir de los 25 minutos (si la panceta está bien seca) a una hora.

Basta con vigilarlo de vez en cuando, tendiendo cuidado de que la corteza siempre quede boca abajo.

Como el fuego está muy bajo no va a quemarse y la panceta se cocinará muy lentamente,

que es lo que nos interesa para que quede jugosa.

Cuando la corteza se haya levantado por completo sube el fuego al máximo y coloca los torreznos de lado. Cocínalos aproximadamente un minuto por cada lado, o hasta que se doren, y sácalos sobre papel absorbente.

Lo ideal es servir los torreznos cortados en trozos que se puedan comer de un bocado.

Los torreznos son ideales como aperitivo o, como me gustan a mi, para desayunar. Tienen que ir siempre acompañados por pan, pero además pueden ser el perfecto complemento a un huevo frito.

También se puede servir como guarnición con unas patatas revolconas o un buen pisto.